Personalidad Aplicada al Trabajo.

 

Si diste click en este enlace para leer estas líneas, me gustaría hacerte unas cuantas preguntas: ¿eres una persona a quien se le da fácil hacer amigos y en muchas ocasiones termina siendo el alma de la fiesta pero muchas de esas amistades son superficiales? ¿Tienes claro lo que te propones en la vida, te enfocas hacia los objetivos concretos con vehemencia pero en muchas ocasiones terminas dañando relaciones personales para conseguir lo que te propones? ¿Eres una persona que analiza mucho y piensa las consecuencias de sus acciones y te caracterizas por tener pocos amigos pero muy buenos? ¿Quizá eres alguien calmado, paciente y tranquilo en quien muchas personas depositan su confianza y a quien buscan en momentos de conflicto? 

Si respondiste afirmativamente a -al menos- una de estas cuatro preguntas déjame decirte que, en realidad, no tenías otra opción. Me explico: lo que he hecho es exponer de manera muy general cuatro modos de ser, cuatro formas de relacionarte con los demás, cuatro maneras de resolver problemas o, si lo prefieres, cuatro tipos de personalidad. Una más eufórica, sociable y superficial; otra más pasional, enfocada y pragmática; una tercera más reflexiva, consciente y desconfiada; finalmente, una más paciente, calmada e insegura.

Etimológicamente, personalidad significa cualidad relacionada al ser humano esta palabra viene del griego presupone que significa máscara teatral. En ese sentido, hoy podríamos afirmar que la personalidad es la forma o el modo en el cual nos relacionamos con nuestros espectadores. amigos coma compañeros, familiares.

Si bien la manera de clasificar al ser humano es múltiple y se ha desarrollado a lo largo de la historia, la descripción que acabo de señalar me parece la más adecuada y oportuna. Esta forma es la de los cuatro temperamentos de Hipócrates.

Por extensión podemos afirmar que la personalidad la construimos y esta nos acompaña para siempre. Así vives, trabajas, comes, etc…De ahí la importancia de nutrirla y madurarla para que nuestras relaciones interpersonales, en la vida profesional y personal, estén marcadas por la realización y la excelencia. La personalidad es una síntesis entre los componentes heredados de nuestros progenitores y aquellas conductas adquiridas en nuestra crianza, especialmente durante nuestros primeros años de vida. En oposición al filósofo que decía que somos aquello que han hecho con nosotros yo diría que somos la consecuencia de lo que recibimos y lo que hacemos con aquello que nos es dado.

Tu trabajo es un ámbito de despliegue personal, similar a tu hogar y a tus relaciones de amistad. Presentan desafíos similares dado que en cualquiera de los ámbitos mencionados se está relacionando con personas, individuos que tienen una personalidad específica una historia y unas proyecciones futuras. En ese sentido, y más allá de la teoría es importante que entiendas que tienes una personalidad y que ella es tu forma de presentarte y relacionarte con el entorno sea buena o mala coma no puedes eludir la lo cual te pone un desafío delante muy concreto el desafío el reto de pulir y madurar más y mejor tu personalidad para que tus relaciones personales y profesionales sean cada vez más sanas.

De ahí el gran desafío de poder definir estrategias y métodos que te permitan relacionarte mejor con las personas, tener un ambiente de calidad y trabajar mejor por los resultados.

sigue estos pasos que detallo a continuación:

  1. Esfuérzate por conocer de manera general los rasgos principales de aquellos con quienes trabajas. Te recomiendo clasificarlos en los cuatro grupos que mencioné anteriormente según del desarrollo de Hipócrates. El primer grupo es aquel que reacciona de manera alegre y jovial ante las situaciones, pero también sufre de superficialidad y desorden. el segundo grupo, se caracteriza por el ímpetu y el carácter firme ante los desafíos y s e suele caracterizar por la dureza con los demás y porque no le gusta que lo contradigan. el tercer grupo están las personas que son analíticas y reflexivas, pero tiene un nivel de desconfianza que los lleva a tener cierta soledad; finalmente, está el grupo que se caracteriza por la paciencia y la tranquilidad pero que padece de lentitud y de falta de fuerza a la hora de tomar decisiones importantes. 
  2. Define un método para poder ganarte la confianza de cada uno de estos tipos de personalidad: con el primer grupo, busca el contacto visual y físico dentro de las coordenadas el respeto laboral, en detalles en fechas importantes y busca siempre presentarte con una sonrisa; ante el segundo grupo, sé muy concreto y claro a la hora de exponer qué es lo que hay que hacer y cuáles son los pasos para proceder; también, corrige de manera firme y clara cuando esta persona se sobresalte emocionalmente y ofenda a los demás. con el tercer grupo, sé muy prudente a la hora de hablar, respeta los límites que te pongan, no invadas el espacio personal y, especialmente, no desprecies la confianza que te otorgan. finalmente, con el último grupo, sé muy cordial y respetuoso, no impongas tu punto de vista y busca ser más paciente que con los otros 3 grupos. 
  3. Aprovecha las bondades de cada miembro para situaciones específicas porque cada uno brilla en un lugar diferente: para el primer grupo, busca su ayuda cuando se presente en momentos complejos y haya que tranquilizar a los demás pide su colaboración para comunicar noticias difíciles o transmitir información sobre cambios abruptos en la empresa. al segundo grupo recurre cuando haya desorden y poca claridad o poca disposición para ejecutar los medios propuestos. recurre el tercer grupo cuando haya poca claridad sobre los pasos a seguir y se estén malgastando el tiempo y los esfuerzos. al último grupo, acomode cuando todos se estén jalando de los pelos y las relaciones interpersonales se estén friccionando. 
  4. Comparte de manera clara, breve y precisa cuáles son los objetivos por cumplir y los pasos para alcanzar el fin propuesto. 
  5. No busques agradar a todos ni tengas mi apliques la misma estrategia para todo la forma de reaccionar va a ser distinta porque su personalidad coma su crianza y su ambiente en el cual fueron criados ha sido distinta.
  6. No hay recetas mágicas ni únicas. se trata de conocer poco a poco a las personas con quienes trabajas, teniendo en cuenta que no eres perfecto, y que todos estamos lejos de ser un billete de 100 USD como para agradarle a cualquiera.

Finalmente ten presente que, tu objetivo como colaborador de una empresa, independientemente del lugar que ocupes en el organigrama, debe ser enriquecer tu puesto de trabajo y a todos aquellos que conforman tu entorno profesional. de lo que se trata es de ser agentes de cambio y transformación integral de la organización. tu aporte es siempre significativo y, además, aunque no se vea a corto plazo siempre es la semilla de excelencia para toda la empresa porque las buenas acciones se multiplica y contagian.